El PDAE en el Agility - NORTEYNADA

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CITAS

EL PERRO DE AGUAS EN EL AGILITY

  El reglamento de la RSCE y de la FCI lo define de la siguiente forma: “El agility es una disciplina abierta a todos los perros. Consiste en hacerles superar diversos obstáculos con el fin de poner de manifiesto su inteligencia y agilidad.

   “Constituye un juego educativo y deportivo que favorece su integración en la sociedad.”

   “Esta disciplina requiere una buena armonía entre el perro y su guía, conduce a un perfecto entendimiento del equipo, por lo que es necesario poseer las bases elementales de educación y obediencia.”

   En líneas generales, consiste en superar un recorrido, que nunca es el mismo, y que el perro no conoce, compuesto por una serie de obstáculos (vallas, túneles, empalizada, rampa, rueda, pasarela), en el menor tiempo posible y sin cometer penalizaciones.

   Se trata de una disciplina deportiva (al menos yo lo considero un deporte) relativamente moderna en nuestro país (el primer campeonato de España se celebró en el año 1991) y que sin embargo ha adquirido un importantísimo nivel, ya que actualmente contamos con la campeona del mundo y con el tercer clasificado, Pere Saavedra con “Blue Baby” y Francisco Muñoz con “Ara” respectivamente.

   El agility puede ser practicado por cualquier pero, sin importar su tamaño, ni su raza. Hay dos categorías según su altura: mini (perro de hasta 40 centímetros de altura a la cruz) y estándar (perros de más de 40 centímetros). Según el tamaño del ejemplar y su encuadre en una categoría u otra variarán las alturas de los obstáculos.

               ¿Qué aporta el agility a los perros?

   > Hace que la compenetración entre el perro y el dueño o guía sea total. En agility, el perro no puede llevar ningún tipo de collar ni correa, ni el guía portar objeto alguno en sus manos, por lo que el perro tiene que entender totalmente las órdenes del guía, tanto las verbales como las del cuerpo, y eso exige un entendimiento perfecto entre los dos.

   > El perro gana confianza y seguridad en sí mismo, ya que constantemente se le alaba cuando hace bien su tarea, se le confirma en lo bien hecho; un perro seguro de sí mismo es un perro estable.

   > Desarrolla la musculatura del animal y le aporta el ejercicio adecuado; los ejemplares que practican el agility son perros “deportistas”. Se suele entrenar dos veces por semana, con lo que el perro está totalmente en forma.

   > Es un método estupendo de socialización del animal; al acostumbrarlo a estar en contacto con otros perros. En las pruebas suele haber ruidos de todo tipo, mucha gente, música alta, etc. Por otra parte, en estos momentos a todos los individuos que pretenden empezar a competir se les hace una prueba de carácter antes de otorgarles la licencia.

   > Al perro siempre se le enseña con juego y con recompensa, es la mejor forma que se me ocurre para enseñar obediencia a un animal, y además la respuesta a las órdenes tiene que ser rápida. Se enseña divirtiendo y sin ningún tipo de presión.

    Seguro que hay muchas cosas positivas, sin embargo, la que a mí me parece más importante es que el perro y su dueño pasan un buen rato juntos, se divierten, juegan y se entienden perfectamente porque trabajan juntos. Son un puñado de buenas razones para practicar este deporte.

              ¿Por qué un Perro de Agua haciendo agílity?

> El Perro de Agua es un animal útil, es una raza de trabajo, existe porque ha sido funcional y su belleza debe radicar ahí, no en la longitud de sus rizos.

   Cualquier propietario de Perros de Agua sabe que necesitan tener la mente entretenida, constantemente quieren aprender cosas nuevas, y son capaces de realizar miles de trucos por el mero hecho de complacer a su dueño.

   En una ciudad es difícil practicar el pastoreo y a los que no nos agrada la caza, con el agility tenemos la posibilidad de mantener la funcionalidad de la raza.

   > Son perros que tienen verdadera “obsesión” por su dueño, constantemente están pendientes del guía, lo cual es ideal para el agility, ya que esa “fijación” por su amo hace que muy pocas veces se eliminen, convirtiéndolos en perros muy seguros.

   > Sienten verdadera pasión por las alturas (no olvidemos que han sido sobre todo perros pastores, fundamentalmente de cabras), adoran las empalizadas y las pasarelas, todos los obstáculos que suponen trepar y mirar desde lo alto.

   > La conformación del Perro de Agua, con su musculoso tren trasero, hace que no tengan ningún problema en los saltos y que puedan acometerlos prácticamente sin tomar impulso, a pesar de que la altura de las vallas está entre 55 y 65 centímetros y la alzada de nuestros machos ronda los 50 centímetros en los machos.

   > El tamaño de los Perros de Agua presenta algunas ventajas y algunos inconvenientes.

   Las ventajas son su facilidad para pisar las zonas de contacto, al menos en las subidas y su habilidad en los giros, ya que el tamaño de su cuerpo hace que recorte muy bien, recorriendo muy poco espacio en los giros al hacer más cortos los recorridos, pierden menos tiempo.

   El inconveniente es que su zancada es más corta, con lo que sus tiempos serán peores, pero sobre todo al tener un cuerpo más bien cuadrado y no tener rabo no pueden bracear en el slalom, sino que tienen que hacerlo dando “saltitos”, lo cual resta espectacularidad en la realización de dicho obstáculo.

   > La estructura de las patas del Perro de Agua Español, sus pezuñas grandes (en proporción a su tamaño) y sus resistentes almohadillas hacen que apenas resbalen en los suelos enmoquetados, con lo que en las pruebas que se realizan en dichos recintos cuentan con una ligera “ventaja natural”.

Panorama actual y conclusiones

   En la actualidad en España existen cerca de quinientas licencias para practicar agility, entre éstas debe haber unas ocho que corresponden a Perros de Agua, aunque hay unos cuantos en la “cantera”, trabajando con sus cachorros para empezar a competir, es un poco triste que la raza española con más número de inscripciones esté tan poco representada, teniendo como tienen cualidades naturales para este deporte.

   Sin embargo, y dentro de este panorama, este año, dentro del equipo español de estándar, compuesto por cuatro perros, resultó seleccionado para ir al campeonato de mundo de agility “Elite de Ubrique”, de David Molina, del Club Las Murallas, de Zaragoza. No obstante, no era el primer Perro de Agua Español que iba a un mundial, y que en el año 1999 a todos nos dejó asombrados por lo bien y lo rápido que lo hacía un perro de esta raza que provenía de Finlandia. Es una triste paradoja.

                                                                                                             ANA VICTORIA PÉREZ PELÁEZ

Extracto de la revista “El Mundo del Perro” (número 251), páginas 92,  94, y 96.

 
 
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